Las autoridades de Los Ángeles aplicaron un toque de queda desde las 8 de la noche del martes hasta las 6 de la mañana del miércoles, en respuesta a protestas originadas por operativos migratorios recientes. La policía realizó detenciones minutos después del inicio de la restricción, con apoyo de agentes a caballo y el uso de proyectiles de control de multitudes para disolver a los manifestantes.
El área afectada por la medida abarca alrededor de 2,5 kilómetros cuadrados del centro, donde se han concentrado las protestas desde el viernes. Según la policía, la medida busca reducir hechos como el saqueo de 23 negocios en días previos. La alcaldesa Karen Bass declaró emergencia local y anticipó que el toque de queda se mantendrá durante varios días. El jefe policial Jim McDonnell declaró que los enfrentamientos han escalado desde el fin de semana.
El gobernador de California, Gavin Newsom, solicitó a una corte frenar de inmediato el apoyo militar a agentes federales de inmigración. Según explicó, la presencia de la Guardia Nacional durante los arrestos podría intensificar las tensiones sociales. La audiencia judicial quedó programada para el jueves.
El gobierno federal mantiene desplegados más de 4 mil elementos de la Guardia Nacional y 700 marines para proteger instalaciones federales, aunque no se reportó presencia de infantes de Marina en las calles el martes. La Guardia puede detener temporalmente a personas que agredan a funcionarios, pero los arrestos formales los realiza la policía.
Las manifestaciones también se replicaron en otras ciudades como Dallas, Austin, Chicago y Nueva York. En Texas, se registraron operativos policiales con químicos para dispersar manifestantes y unidades de la Guardia Nacional fueron colocadas en alerta en varias ciudades. En Los Ángeles, la policía reportó 197 detenciones, incluyendo a personas que bloquearon la autopista 101. La mayoría de los arrestos fueron por no acatar órdenes de dispersión, aunque también hubo casos por agresiones y saqueo. Las redadas del ICE continuaron durante los días de protesta en distintas partes del condado, incluyendo zonas comerciales y centros comunitarios.






