En un contexto donde dominar el inglés puede abrir puertas a mejores empleos y mayor movilidad social, la forma en que se enseña y evalúa este idioma en América Latina necesita una transformación urgente. Así lo señalaron expertos reunidos en New Directions LATAM 2025, la conferencia organizada por el British Council, que este año puso sobre la mesa un tema crucial: cómo usar la inteligencia artificial (IA) para mejorar la enseñanza del inglés sin dejar a nadie atrás.
La IA no puede ser neutral: se necesita un uso consciente y ético
Durante el evento, especialistas coincidieron en que la IA tiene un potencial enorme para personalizar el aprendizaje, ofrecer retroalimentación en tiempo real y reducir la carga administrativa de los docentes. Sin embargo, también advirtieron sobre los riesgos: si no se usa con una visión crítica y basada en la equidad, podría agravar las desigualdades ya existentes en el acceso a la educación.
“La tecnología debe servir a las personas, no reemplazarlas”, fue uno de los mensajes centrales del encuentro.
Tres claves para cambiar la enseñanza del inglés en la región
Adaptarse a cada contexto América Latina es diversa. No se puede aplicar el mismo estándar en zonas rurales con acceso limitado a internet que en escuelas urbanas con recursos tecnológicos. Los expertos pidieron que las políticas educativas tomen en cuenta esta realidad.
Incluir a todos los estudiantes Más de 6 millones de personas en México viven con alguna discapacidad (INEGI). La enseñanza del inglés debe ser accesible para ellas, con materiales adaptados y herramientas tecnológicas que respeten sus necesidades.
Enseñar lo que el mercado necesita No todos requieren el mismo nivel ni tipo de inglés. Un ingeniero, una persona que trabaja en turismo o alguien en comercio exterior necesitan habilidades lingüísticas distintas. Por eso, la formación debe responder también a las demandas del mundo laboral.
¿Cómo puede ayudar la IA?
Una de las herramientas más prometedoras presentadas en New Directions LATAM 2025 fue una plataforma del British Council que permite a los estudiantes practicar inglés en escenarios reales como entrevistas de trabajo o videollamadas. Lo valioso de esta tecnología es que ofrece retroalimentación inmediata y útil para mejorar especialmente la expresión oral, una de las habilidades más difíciles de dominar.
Sin embargo, los expertos fueron claros: la IA debe ser una aliada, no un sustituto. Es fundamental capacitar a los docentes para que puedan integrar estas herramientas de manera pedagógica, evitar usos erróneos por parte del alumnado y garantizar que nadie se quede fuera del proceso.
Inglés para la inclusión y el futuro
Aunque el inglés sigue siendo una de las habilidades más valoradas a nivel global —presente en el 90% de los artículos científicos y en más del 60% del contenido web—, su enseñanza en América Latina no debe responder únicamente a estándares internacionales, sino a las realidades sociales, económicas y culturales de la región.
“Aprender inglés sigue siendo un camino real hacia nuevas oportunidades”, afirmó Darren Coyle, director del British Council en México y el Caribe.
Conclusión: IA sí, pero con propósito humano
La conclusión del encuentro fue contundente: para que la enseñanza del inglés sea realmente transformadora, necesita colaboración intersectorial, políticas basadas en evidencia y un uso ético de la tecnología. En palabras de los expertos, la clave está en poner a las personas al centro y construir un sistema educativo que, más que exigir resultados, impulse oportunidades para todos.