En Roma, los turistas que visiten la famosa Fuente de Trevi deberán abstenerse de lanzar monedas siguiendo la tradición, debido a los trabajos de mantenimiento en el lugar.
Una nueva pasarela de acero, inaugurada por el alcalde Roberto Gualtieri, permite una vista cercana del monumento, con capacidad para 130 personas.
Sin embargo, la fuente está vacía y cualquier intento de lanzar monedas desde la pasarela podría implicar una multa de 50 euros.
Como alternativa, se ha instalado una pequeña piscina al lado de la pasarela para que los visitantes puedan depositar monedas, las cuales se destinarán a Caritas para apoyar a personas en situación de vulnerabilidad.
Los trabajos de mantenimiento finalizarán a fin de año, y las autoridades estudian un sistema de reservas en línea, con un costo de 2 euros por persona, para controlar el acceso y permitir estancias de hasta 30 minutos.






