Cientos de personas sin hogar utilizan la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid como lugar para dormir ante la falta de vivienda en la capital española. Entre ellas está Teresa, una mujer de 54 años que, junto con su esposo, permanece en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas desde hace seis meses.
En ciudades como Madrid y Barcelona, el aumento en los costos de alquiler ha dificultado el acceso a una vivienda. A pesar de la presencia constante de estas personas en el aeropuerto, ni han sido desalojadas ni han recibido alternativas de alojamiento por parte de las autoridades.
El operador aeroportuario AENA anunció que aplicará nuevas restricciones de entrada al aeropuerto durante las horas de menor afluencia. Según el comunicado, se pedirá a los visitantes mostrar una tarjeta de embarque para poder ingresar. La medida incluirá excepciones para empleados del aeropuerto y personas que acompañen a viajeros, aunque no se informó la fecha exacta de inicio.
Algunas de las personas sin hogar, como Teresa, afirmaron no tener conocimiento de esta nueva medida y señalaron que, si se implementa, no tendrán otra opción que dormir en parques u otros espacios públicos.
El Ayuntamiento de Madrid solicitó al gobierno central la elaboración de un plan para atender a quienes viven actualmente en el aeropuerto. AENA, responsable de la gestión aeroportuaria, no ha informado de acciones en ese sentido. De acuerdo con autoridades municipales, ministerios como los de transporte, interior, inclusión, derechos sociales y salud fueron invitados a conformar un grupo de trabajo, pero no aceptaron participar.






