Sam Rutledge y su esposa esperaban tomarse su tiempo para preparar la llegada de su bebé este verano, pero el reciente anuncio del presidente Donald Trump sobre nuevos aranceles cambió por completo sus planes. Ahora, como muchas otras familias jóvenes en Estados Unidos, se han apresurado a comprar todo lo necesario antes de que los precios suban.
¿Por qué están subiendo los precios de los productos para bebés?
La razón: nuevos aranceles que podrían alcanzar hasta un 145% en productos importados desde China, afectando artículos clave como carriolas, cunas, mecedoras, biberones y sillas altas.
Y no es poca cosa. Se estima que el 90% de los productos para bebés que se venden en EE.UU. provienen de Asia, especialmente de China, según la Asociación de Fabricantes de Productos Infantiles.
Estos son productos bastante caros en condiciones normales, pero cuando quedó claro que los aranceles estaban por llegar, decidimos comprarlos por si se volvían prohibitivamente caros
Rutledge, profesor de Física y futuro papá primerizo.
Criar a un bebé: cada vez más caro
Tener un hijo en Estados Unidos ya era costoso. Solo en el primer año, el gasto promedio por bebé supera los 20 mil dólares, de acuerdo con el sitio especializado Baby Center. Pero ahora, los nuevos impuestos a la importación podrían hacer que este costo se dispare aún más.
Marcas como Graco, Nuna, Chicco y Evenflo aún no han declarado si trasladarán el costo de los aranceles a los consumidores, pero expertos temen lo peor: que muchos productos se vuelvan inaccesibles para familias de bajos ingresos.
Fabricar en EE.UU., más difícil de lo que parece
Steven Dunn, CEO de Munchkin Inc., una de las marcas más reconocidas en productos para bebés, explicó que aunque ha tratado de mover parte de su producción a Vietnam y México, la falta de mano de obra calificada y maquinaria especializada en EE.UU. complica la fabricación local.
No hay suficientes fabricantes de piezas ni experiencia en automatización para cubrir la demanda de productos para bebés
Su empresa incluso tuvo que congelar contrataciones en su sede en California por la incertidumbre económica.
Impacto directo en las familias
Empresas como Nurture&, que fabrica mecedoras y muebles para bebés, han bajado temporalmente sus precios, pero advierten que no podrán absorber el impacto de los aranceles por mucho tiempo.
Por su parte, pequeñas tiendas como Three Littles en Washington están preocupadas por el acceso a productos esenciales como los autoasientos, que no solo son costosos, sino vitales para la seguridad de los bebés.
Nadie muere si no puede comprar un juguete, pero si no tienen acceso a autoasientos, los niños pueden sufrir lesiones graves
Elizabeth Mahon, dueña de la tienda
¿Qué sigue?
La Asociación de Fabricantes de Productos Infantiles ha pedido al gobierno de Trump que exima estos productos de los aranceles, como ya lo hizo en algunos casos durante su primer mandato. Pero hasta ahora no ha habido respuesta oficial de la Casa Blanca.
Mientras tanto, las tiendas se abastecen como pueden y los futuros padres hacen cuentas y compras antes de que todo se vuelva aún más caro.
“Los bebés no dejan de nacer porque hay aranceles”, dijo Molly Ging, propietaria de The Little Seedling, una tienda en Michigan.






