El director general de Target, Brian Cornell, se reunirá esta semana en Nueva York con el reverendo Al Sharpton, reconocido líder de derechos civiles y fundador de la Red de Acción Nacional (NAN, por sus siglas en inglés), en medio de crecientes presiones contra empresas que han recortado sus programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI).
Un portavoz de la organización confirmó la reunión, aunque sin ofrecer detalles, luego de que el medio CNBC reportara en primicia el encuentro. Hasta ahora, Target no ha emitido comentarios oficiales.
El contexto: retroceso de políticas DEI en grandes corporativos
Target se suma a una lista creciente de corporaciones —incluidas Amazon, Walmart y PepsiCo— que han eliminado o reducido iniciativas centradas en mejorar la representación de grupos minoritarios, mujeres y personas LGBTQ+ dentro de sus estructuras laborales, así como entre sus proveedores y campañas de marketing.
En un comunicado interno publicado en su sitio web el pasado 24 de enero, Target anunció el fin de varios objetivos de inclusión que impulsaban el avance de empleados negros, la mejora de experiencias para compradores afroamericanos y el apoyo a empresas de propiedad negra. Además, la cadena minorista dejará de participar en encuestas externas de diversidad y está revisando sus alianzas corporativas para alinearlas con su estrategia de crecimiento.
Presión pública y llamados al boicot
Ante estos cambios, el reverendo Sharpton y la NAN han hecho un llamado a la acción de los consumidores, pidiendo evitar a las empresas que han dado marcha atrás en sus compromisos con la equidad social. Recientemente, Sharpton también presionó a PepsiCo con un ultimátum de tres semanas para dialogar o enfrentar un boicot.
Además, el reverendo Jamal Bryant, pastor del área de Atlanta, organizó un boicot cristiano de 40 días contra Target a través del sitio targetfast.org, iniciado el pasado 5 de marzo, Miércoles de Ceniza. El ayuno culminará este Domingo de Pascua, que marca el fin de la Cuaresma. La protesta fue respaldada por otros líderes religiosos que acusan a la empresa de abandonar valores de justicia social.
Cambio de enfoque desde el gobierno federal
Las reversiones corporativas en políticas de inclusión coinciden con el regreso de Donald Trump a la presidencia en enero, quien desmanteló programas de diversidad dentro del gobierno federal. La administración también ha advertido a las instituciones educativas que abandonen sus esfuerzos en DEI si desean conservar el financiamiento federal.
¿Qué está en juego?
El caso de Target representa el choque entre intereses empresariales, política y justicia social, en un momento en que muchas compañías buscan redefinir su imagen y estrategias de crecimiento frente a presiones políticas y del mercado.
La reunión entre Cornell y Sharpton podría ser clave para determinar si Target reconsidera su postura, al tiempo que otras marcas observan atentamente el desenlace ante el posible resurgimiento de boicots y movilizaciones sociales.






