Las panaderías en la Franja de Gaza podrían dejar de producir pan dentro de una semana, advirtió la ONU, debido al desabasto de harina y la interrupción prolongada en la entrega de ayuda.
La distribución de alimentos por parte de agencias humanitarias se redujo a la mitad, mientras que en los mercados locales se reporta escasez de la mayoría de verduras y productos frescos. Las condiciones han empeorado por la imposibilidad de movimiento de los trabajadores humanitarios a causa de los bombardeos israelíes.
Desde hace cuatro semanas, Israel mantiene bloqueado el suministro de alimentos, medicinas, combustible y otros productos esenciales para la población en Gaza, compuesta por más de dos millones de personas. El Programa Mundial de Alimentos indicó que sus reservas permitirán abastecer de pan a 800 mil personas diarias hasta el martes.
Después de esa fecha, solo quedarán disponibles galletas fortificadas para atender a 415 mil personas. La destrucción de cultivos e infraestructura ha reducido la producción local de alimentos casi por completo, según agencias internacionales.
La reanudación de operaciones militares por parte de Israel desde el 18 de marzo ha afectado instalaciones humanitarias y provocado desplazamientos adicionales de población, con más de 140 mil personas obligadas a abandonar sus hogares.
Organizaciones de ayuda señalan que no cuentan con un mecanismo seguro para informar al ejército israelí sobre sus desplazamientos, lo que limita la distribución de agua, alimentos y atención médica. La situación también ha provocado aumentos de precios, con productos como cebolla y tomate vendiéndose a precios elevados, mientras que la escasez de gas obliga a muchas familias a cocinar con leña.






