El gasto de los consumidores en Estados Unidos se redujo un 0.2% en enero en comparación con el mes anterior, marcando la mayor caída desde febrero de 2021, según el Departamento de Comercio.
A pesar de la baja en la inflación, que pasó de 2.6% en diciembre a 2.5% en enero, la incertidumbre económica y las condiciones climáticas frías podrían haber influido en esta disminución.
La Reserva Federal sigue monitoreando la inflación, que subió un 0.3% mensual en enero, igualando el incremento de diciembre. Analistas advierten que las tarifas aduaneras anunciadas por Donald Trump, incluyendo aranceles del 25% a productos de México y Canadá y un aumento al 20% para importaciones chinas, podrían afectar los precios y el crecimiento económico en los próximos meses.
Un análisis de la Reserva Federal de Boston indicó que estas medidas podrían elevar la inflación en hasta 0.8 puntos porcentuales. Además, los planes de despidos masivos en el sector federal podrían aumentar el desempleo.
La combinación de incertidumbre comercial y ajustes en la política fiscal genera preocupación entre inversionistas y economistas sobre el rumbo de la economía estadounidense.






