El peso mexicano registró una depreciación semanal del 0.54% frente al dólar, rompiendo con su racha de dos semanas consecutivas de avances.
El viernes, la moneda cerró en 20.4131 unidades por dólar, una baja del 0.49% respecto al día anterior. Factores como datos económicos por debajo de las expectativas y la incertidumbre en torno a nuevos aranceles en Estados Unidos influyeron en la caída.
Analistas señalan que la actividad económica y el PIB de México no alcanzaron las proyecciones del mercado, lo que generó dudas sobre la estabilidad económica.
Además, la política comercial de Estados Unidos, con la posible imposición de aranceles del 25% a automóviles y productos tecnológicos, ha generado preocupaciones sobre su impacto en las exportaciones mexicanas y en el tipo de cambio.
En el contexto global, el peso mexicano se ubicó entre las divisas más depreciadas de la semana, junto con el real brasileño y la lira turca. Por otro lado, el rublo ruso y el yen japonés fueron las monedas con mayor apreciación. Los mercados se mantienen atentos a la evolución del dólar y a la confirmación de medidas comerciales en Estados Unidos que podrían seguir afectando el desempeño del peso en los próximos días.






