Durante 2024, los recursos transferidos por la Federación a gobiernos estatales y municipales, conocidos como gasto federalizado, alcanzaron los 2.59 billones de pesos, un aumento del 2.51% respecto al año anterior, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Sin embargo, el incremento no fue homogéneo, ya que mientras los estados del Bajío y la frontera norte experimentaron mayores beneficios, algunas entidades del sur-sureste enfrentaron reducciones. Este gasto es clave, ya que representa hasta el 85% de los ingresos de los gobiernos locales.
El crecimiento del gasto federalizado se debió a alzas en tres de los seis ramos principales: participaciones federales, recursos para protección social en salud y convenios de descentralización.
Las participaciones federales, que dependen de la recaudación federal y la actividad económica, aumentaron 4.2%. Por otro lado, las aportaciones federales, destinadas a sectores como educación y salud, disminuyeron 1.3% en términos reales. Estados como Aguascalientes, Baja California y Sonora encabezaron los mayores incrementos en este gasto, mientras que Campeche, Tabasco y Veracruz registraron disminuciones.
Tabasco y Campeche, con economías dependientes del sector petrolero, enfrentaron importantes retrocesos. Tabasco mostró una reducción del 3.8% en su gasto federalizado y una caída del 6.7% en su actividad económica, atribuido en parte al término de grandes proyectos como la refinería de Dos Bocas.
Campeche tuvo la mayor disminución del gasto federalizado, con un 9.1%, reflejando el impacto del decrecimiento del sector energético en su economía.






