General Motors (GM) aseguró estar preparada para mitigar el impacto de posibles aranceles a la manufactura de camionetas en México y Canadá, mediante ajustes en su producción y distribución sin afectar sus planes de expansión en Norteamérica.
Tras el anuncio de la Casa Blanca sobre la posible imposición de aranceles a partir del 1 de febrero, la presidenta y consejera delegada de GM, Mary Barra, indicó que la empresa tiene capacidad para redirigir parte de su producción hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales, en función de la demanda.
Durante la presentación del reporte financiero de la compañía, Barra destacó que GM cuenta con una cadena de suministro flexible en Norteamérica, lo que permite realizar ajustes con costos reducidos o nulos para optimizar su producción.
Además, expresó confianza en las negociaciones que sostiene la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, con su homólogo estadounidense, Donald Trump, para evitar la implementación de estos aranceles.
General Motors, con 90 años de operaciones en México, es líder en producción y exportación automotriz en el país, con 889,072 unidades producidas y 830,820 exportadas en 2024. También encabeza la fabricación de autos eléctricos en México, con 99,529 unidades ensambladas.
La empresa cuenta con cuatro plantas de manufactura en Toluca, Silao, San Luis Potosí y Ramos Arizpe, además de un centro de ingeniería y una red de 330 distribuidores. En 2024, GM invirtió 1,000 millones de dólares en la modernización de su planta de Ramos Arizpe para la producción de vehículos eléctricos.






