El gobierno alemán expresó su rechazo a los incidentes ocurridos durante la víspera de Año Nuevo, donde policías y bomberos fueron agredidos, principalmente con fuegos artificiales.
En Berlín, 30 policías y un bombero resultaron heridos, mientras que las autoridades locales informaron sobre 400 arrestos relacionados con los disturbios.
Además, cinco personas fallecieron y cientos más resultaron heridas en accidentes vinculados al uso de fuegos artificiales, según reportó la agencia de noticias dpa.
Para contener la situación, se desplegaron refuerzos policiales de distintos estados y de la policía federal en la capital alemana, lo que permitió controlar los enfrentamientos.
La ministra del Interior, Nancy Faeser, declaró que es importante actuar con firmeza contra los responsables de la violencia y reiteró que estos actos no quedarán impunes. Asimismo, envió un mensaje de pronta recuperación a los agentes heridos y prometió aplicar la máxima severidad en las sanciones contra los responsables.






