De enero a octubre de 2024, México mantuvo su posición como el principal socio comercial de Estados Unidos por segundo año consecutivo, según datos de la Oficina del Censo.
Durante este periodo, el país representó el 15.9% del comercio total de bienes entre ambas naciones, superando a Canadá y China con 14.4% y 10.9% respectivamente.
Las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos alcanzaron los 424,400 millones de dólares, mientras que las importaciones de productos estadounidenses fueron de 282,500 millones.
En abril de 2024, México implementó cambios en su política comercial con la reforma a la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación.
Esta medida estableció aranceles temporales del 5% al 50% en sectores como acero, textiles y plástico, buscando fortalecer las cadenas de valor nacionales.
Adicionalmente, en julio, México y Estados Unidos acordaron medidas conjuntas para prevenir la evasión arancelaria y fortalecer el suministro de acero y aluminio en América del Norte.
Factores globales, como la guerra en Ucrania y los efectos de la pandemia de Covid-19, han incentivado la reubicación de cadenas de suministro hacia América del Norte, beneficiando a México bajo el esquema de nearshoring. Según expertos, este enfoque permite reducir costos de transporte y minimizar riesgos comerciales, consolidando a la región como un eje estratégico para las industrias globales.






