El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha autorizado a Ucrania a utilizar misiles de largo alcance suministrados por su país para atacar objetivos dentro de Rusia, levantando así restricciones previas.
Esta decisión se produce en respuesta al despliegue de miles de soldados norcoreanos por parte de Moscú en la región de Kursk, con el objetivo de recuperar territorios ocupados por fuerzas ucranianas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha sido cauteloso en su reacción, indicando que las acciones hablarán por sí mismas y que los misiles serán quienes se expresen.
Esta medida se da en un contexto donde Ucrania ha solicitado durante meses la autorización para utilizar armamento occidental en ataques dentro de Rusia, argumentando que las restricciones anteriores limitaban su capacidad de respuesta ante los ataques rusos.
La decisión de Biden también coincide con la reciente victoria electoral de Donald Trump, quien ha manifestado su intención de finalizar rápidamente la guerra y ha cuestionado el continuo apoyo militar a Ucrania. Esta situación ha generado incertidumbre sobre el futuro de la asistencia estadounidense a Kiev.
Con información de Agencias




