China informó que su economía creció un 4.6% anual durante el trimestre de julio a septiembre de 2024, desacelerándose ligeramente respecto al 4.7% del trimestre anterior.
Aunque el objetivo oficial de crecimiento para el año es de alrededor del 5%, analistas sugieren que podrían necesitarse medidas más agresivas para impulsarlo, especialmente debido a la baja demanda de los consumidores y la crisis en el sector inmobiliario.
A pesar de las dificultades internas y externas, las autoridades destacaron que la economía se mantiene estable.
El crecimiento en los primeros tres trimestres del año alcanzó un 4.8%. En el trimestre más reciente, la economía creció un 0.9% respecto al anterior.
Aunque la producción industrial aumentó un 5.8% y las ventas minoristas subieron un 3.3%, la inversión en bienes raíces cayó un 10.1% y las ventas de viviendas nuevas disminuyeron un 22.7%. Estas cifras subrayan la continua debilidad del sector inmobiliario, que ha sido uno de los principales obstáculos para la recuperación.
Recientemente, el gobierno chino ha tomado varias medidas para reactivar la economía, como reducir tasas hipotecarias y flexibilizar las condiciones de préstamo para los bancos.
Sin embargo, hasta el momento no se han anunciado grandes planes de estímulo, lo que ha generado dudas entre los inversores. A pesar de esto, el mercado bursátil en Shanghai ha mostrado mejoras, con un aumento del 2.1% en el índice compuesto tras el anuncio de nuevas medidas financieras.






