Un ataque reciente en Líbano y Siria dejó al menos 12 muertos y casi 3 mil heridos, luego de que bípers explotaran simultáneamente en manos de miembros del grupo Hezbollah. Este suceso, que ha generado temor a una escalada bélica entre Hezbollah e Israel, fue atribuido a una operación israelí. A continuación, te explicamos parte de lo que pasó.
¿Qué sucedió?
El 17 de septiembre, bípers utilizados por cientos de miembros de Hezbollah explotaron casi al mismo tiempo en diversas zonas de Líbano y Siria. Las explosiones dejaron un saldo de 12 muertos, incluidos dos niños, y miles de heridos.
Aunque las investigaciones continúan, Hezbollah y el gobierno libanés responsabilizan a Israel de un ataque altamente sofisticado. Un funcionario de Estados Unidos confirmó que Israel informó sobre la operación después de su ejecución, señalando que pequeñas cantidades de explosivos habían sido colocadas en los dispositivos de comunicación.
¿Cómo se llevó a cabo el ataque?
Según expertos, el ataque podría haber sido una infiltración en la cadena de suministro de los bípers. Los dispositivos AR-924, fabricados por una empresa húngara llamada BAC Consulting KFT, habrían sido modificados para incluir explosivos. Estos bípers, autorizados para su distribución por la empresa taiwanesa Gold Apollo, fueron entregados a miembros de Hezbollah meses antes del ataque.
Se sospecha que los explosivos se activaron de forma remota mediante una señal de radio, lo que explica la simultaneidad de las explosiones en varias localidades.
¿Por qué Hezbollah usa bípers?
Hezbollah, como parte de su estrategia de comunicación, optó por el uso de bípers en lugar de teléfonos móviles para evitar la vigilancia electrónica. El líder del grupo, Hassan Nasrallah, había advertido previamente a sus miembros que los teléfonos móviles podían ser utilizados por Israel para rastrear sus movimientos. Por esta razón, los bípers se convirtieron en una alternativa más segura.
¿Quién fabricó los bípers?
Los dispositivos AR-924 que explotaron fueron fabricados por BAC Consulting KFT, una empresa registrada en Hungría en 2022. Sin embargo, esta empresa parece ser una “pantalla”, es decir, una compañía creada solo con fines específicos y posiblemente con poca o ninguna actividad real. La empresa Gold Apollo, que había autorizado el uso de su marca en estos bípers, aclaró que BAC era responsable del diseño y la fabricación de los dispositivos.
BAC está registrada a nombre de Cristiana Rosaria Bársony-Arcidiacono, una asesora estratégica cuya conexión con el ataque aún no se ha establecido completamente. Aún se desconoce cómo los explosivos llegaron a los dispositivos y cómo fueron activados.
¿Qué significa este ataque?
El ataque aumentó las tensiones entre Hezbollah e Israel, dos rivales que han tenido enfrentamientos casi diarios desde que comenzó la guerra entre Israel y Hamás el 7 de octubre. A pesar de la escalada, ambas partes han evitado hasta ahora una guerra abierta, aunque líderes israelíes han advertido que podrían intensificar sus operaciones en Líbano.
Por otro lado, la sofisticación del ataque ha llevado a muchos expertos a creer que se trató de una operación largamente planificada, lo que podría aumentar la probabilidad de futuros conflictos en la región.






