El gobierno de México ha otorgado a Petróleos Mexicanos (Pemex) apoyos por un total de 2.1 billones de pesos durante el actual sexenio, según un informe de la organización México Evalúa.
Estos apoyos, equivalentes al 6.1% del Producto Interno Bruto (PIB), se han canalizado a través de transferencias y reducciones en la tasa del Derecho de Utilidad Compartida (DUC) para intentar mejorar la situación financiera de Pemex, una de las empresas petroleras más endeudadas a nivel mundial.
Las transferencias directas a Pemex, realizadas a través de la Secretaría de Energía (Sener), suman 1.14 billones de pesos en lo que va del sexenio, lo que representa 2.4 veces más que el apoyo otorgado durante la administración de Enrique Peña Nieto.
Además, la reducción del DUC, que pasó del 65% al 30% en este periodo, ha significado un apoyo fiscal adicional de 865 mil millones de pesos al cierre de 2023, con un estimado de 109 mil millones de pesos adicionales en lo que va de 2024.
Sin embargo, México Evalúa señala que los ingresos petroleros siguen siendo deficientes, en parte debido a la disminución en la extracción de crudo, que alcanzó su nivel más bajo desde 1996.
Los ingresos petroleros del gobierno federal, que no se quedan en Pemex, también han mostrado una caída significativa. En el primer semestre de 2024, estos ingresos sumaron 91,719 millones de pesos, lo que representa una disminución del 45.6% en comparación con el mismo periodo del año anterior y el nivel más bajo registrado para un periodo similar.
Esta situación se debe, en parte, a la reducción del DUC y a las prórrogas otorgadas a Pemex para el pago de impuestos, que han afectado los ingresos fiscales del gobierno.






