La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) advirtió que las nuevas medidas sobre el acero y aluminio, anunciadas el miércoles, tendrán un impacto en varios sectores productivos de México.
Estas acciones son resultado de un acuerdo entre los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador, y de Estados Unidos, Joe Biden, para impedir que los productores de China y otros países eludan aranceles estadounidenses desviando sus productos a través de México.
Las medidas incluyen nuevos requisitos de Estados Unidos que establecen que las importaciones de acero y aluminio desde México deben ser fundidas y vertidas en Estados Unidos, México o Canadá.
Esto evitará un arancel del 25% bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. Alejandro Malagón Barragán, presidente de la Concamin, señaló que estas regulaciones representan un impacto considerable y pidió tiempo para analizar el decreto estadounidense.
Adicionalmente, las importaciones de aluminio de México no deben contener aluminio primario cuyo país de fundición principal, secundario o reciente sea Bielorrusia, China, Irán o Rusia.
Estas restricciones se agregan al aumento de aranceles, entre 25% y 50%, que México implementó en abril a productos de acero y aluminio de países sin acuerdos de libre comercio. Malagón señaló que estas medidas afectan también a productos terminados que contienen estos materiales, especialmente en el sector automotriz.






