Alejandro Moreno Cárdenas, líder nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), afirmó que algunos miembros del PRI pudieron estar implicados en el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta durante su campaña presidencial en 1994.
Moreno Cárdenas criticó a los disidentes del partido, calificándolos de “cínicos y lacayos” y acusándolos de querer romper la unidad del PRI a cambio de impunidad.
Enfatizó que estos individuos fueron responsables de sanciones al PRI, incluyendo el caso de pemexgate, y prometió transparencia y rendición de cuentas.
El 7 de julio, durante la 24 Asamblea Nacional del PRI, se discutió una reforma a los estatutos del partido para permitir la reelección de su dirigente nacional hasta por tres periodos consecutivos.
Esta reforma, que había sido aprobada previamente por una Mesa Temática de Dictamen, permitiría a Moreno Cárdenas extender su mandato hasta por ocho años más. La propuesta fue aprobada por la mayoría de los militantes presentes en la asamblea.
La asamblea también fue escenario de tensiones, ya que algunos militantes que se oponen a la reelección de Moreno Cárdenas intentaron ingresar al recinto sin éxito.
Elementos de seguridad bloquearon la entrada, lo que llevó a enfrentamientos y daños en las instalaciones. Estos opositores no han emitido un comunicado oficial sobre la situación.






