El gobierno de México, en la mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, ha vuelto a hacer pública la información de contacto de Natalie Kitroeff, jefa de corresponsalía en México para el periódico The New York Times, a pesar de las preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad.
Durante una conferencia de prensa, López Obrador defendió esta acción argumentando que el número telefónico de Kitroeff es considerado un dato institucional, dado el carácter público del periodismo y la necesidad de transparencia en actividades democráticas.
Además, criticó al medio por no revelar ciertos documentos y fuentes en sus reportajes, sugiriendo que esto debería hacerse en aras de la transparencia.
En su discurso, el presidente mexicano también se refirió a su larga carrera política, enfatizando su resistencia a las tentaciones del poder y del dinero, y su compromiso con sus principios e ideales. López Obrador insinuó que las críticas y acciones contra él y su gobierno forman parte de una politiquería asociada a grupos corruptos que han dominado el país durante décadas.
Al mismo tiempo, expresó su descontento con lo que considera prácticas cuestionables en el periodismo y la política, refiriéndose específicamente a la cobertura mediática que enfrenta, la cual ve como una amenaza velada.
Finalmente, aunque el gobierno inicialmente volvió a publicar la información de contacto de la periodista, posteriormente se mostró una versión censurada de la carta, manteniendo cubierto el número de teléfono.






