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La revista Science ha publicado un estudio muy completo sobre el número de personas que trabajan en el crimen organizado y sus diferentes organizaciones.
En un modelo matemático muy complejo por las variables que toman en cuenta, llegaron a la conclusión que el “Narco” en México emplea a 175 000 personas para realizar sus actividades criminales.
Este número los pone dentro de los principales empleadores del país.
Grupos criminales que pagan muy bien y en efectivo, dan comidas, alojamiento, transporte y servicios a sus “empleados” con sueldos muy superiores a los que pudiera dar la iniciativa privada o el gobierno con sus subsidios a los jóvenes de México.
Cómo joven viviendo en la pobreza hay muy pocas oportunidades de salir adelante, las opciones y oportunidades son mínimas y ninguna te asegura un mejor futuro. Si vives en el campo probablemente tu vida sea seguir cultivando la parcela familiar, si vives en alguna población puedes optar por emplearte en algún lugar y ganar tu salario mínimo con las prestaciones que marca la ley, puedes auto emplearte en la economía informal y con suerte ganar un poco más, pero sin beneficios de ley, hay la opción de entrar a las fuerzas armadas para hacer carrera ahí, con múltiples beneficios de salud, escolares y vivienda, pero la carrera militar no es para todos.
Ser joven de escasos recursos en nuestro país te hace muy difícil el salir de tu condición social y poder ayudar a tu familia, es esta nuestra realidad.
Los cárteles de la droga reclutan a estos jóvenes para que siembren amapola, la bajen a los poblados, los habilitan de gatilleros, halcones, guardias, hacen que transporten la mercancía, la procesen en sus laboratorios, cobren piso, secuestren, y un largo etcétera, por 1 500 dólares iniciales. Con las posibilidades de ascender muy rápido en el organigrama criminal, en poco tiempo este joven puede traer una camioneta del año, armas, droga, mujeres y gente a su mando.
Nada del lado de la legalidad puede igualar la oferta criminal.
Además del supuesto prestigio y estatus que ganas entre tus pares y la sociedad, que ahora glorifica con series y canciones la vida y actividades de los criminales.
No esta equivocado el Presidente cuando habla de evitar que los jóvenes caigan en las manos del crimen organizado, la falla es ¡el no entender las pocas opciones que se tienen para salir adelante!
La oferta criminal es muy superior a la oferta legal y mientras no podamos igualarla o hacerla menos atractiva vamos a seguir perdiendo en enfrentamientos, asesinatos y ejecuciones a nuestros jóvenes.





