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Rescatistas trabajaban el martes para llegar a la gente atrapada bajo las ruinas en tres provincias golpeadas por los devastadores sismos que golpearon Turquía y Siria la semana pasada.
La cifra de muertos de los sismosn supera los 35 mil y se da por hecho que seguirá subiendo.
La televisión turca siguió emitiendo imágenes de rescates, y los expertos señalaron que la ventana de encontrar supervivientes se cierra.
Preocupa la situación en Turquía
El presidente de Siria, Bashar Assad, aceptó abrir dos nuevos pasos fronterizos con Turquía a la zona noroeste controlada por rebeldes para que se enviara ayuda y equipamiento que necesitan con urgencia millones de víctimas del terremoto, según anunció el lunes Naciones Unidas. Los pasos fronterizos de Bab Al-Salam y Al Raée se abrirán en principio durante tres meses.
Hasta ahora, la ONU sólo podía entregar ayuda a la zona de Idlib a través un único paso en Bab Al-Hawa.
Naciones Unidas se ha visto bajo una intensa presión para llevar más ayuda y equipamiento pesado al territorio rebelde en el noroeste de Siria desde el terremoto de la semana pasada. Los sobrevivientes no tienen medios para excavar en busca de personas que pudieran seguir con vida, mientras crece la cifra de muertos.
Un primer avión saudí con 35 toneladas de alimentos aterrizó el martes por la mañana en el aeropuerto de Alepo controlado por el gobierno, según medios estatales sirios. Arabia Saudí ha reunido unos 50 millones de dólares en una campaña pública para ayudar a Turquía y Siria. Antes del martes, aviones saudíes aterrizaron en Turquía y camiones saudíes entregaron algo de ayuda en la empobrecida zona noroccidental siria bajo control rebelde.
Con información de AP






