Al menos tres personas murieron tras un fuerte terremoto el domingo por la mañana en una zona remota de Papúa Nueva Guinea, según las autoridades. El sismo de magnitud 7,6, que se sintió en todo el país del Pacífico, dejó varios heridos y daños estructurales.
Los tres fallecidos murieron en un alud de tierra en la localidad minera de oro de Wau, indicó el director de gestión de desastres en la provincia de Morobe, Charley Masange. Otras personas resultaron heridas por estructuras derruidas o escombros, y había daños en centros de salud, viviendas, carreteras rurales y autopistas, dijo Masange a The Associated Press.
Podría pasar algún tiempo hasta conoce el alcance de los daños en la región, señaló Masange. Pero el hecho de que la población de la zona fuera escasa y dispersa y la falta de grandes edificios cerca del epicentro en las tierras altas del país, una región poco desarrollada, podrían haber impedido un desastre mayor, dada la fuerza del sismo.
Ravu, que es geólogo, dijo que trató de calmar a todos mientras el temblor continuaba por más de un minuto.
El sismo conmocionó a la gente, añadió.
El geólogo aún revisaba el domingo por la mañana los daños a su casa, que probablemente incluían una tubería de alcantarilla rota, a juzgar por el olor. Señaló que amigos en otras partes de Kainantu le habían enviado mensajes con descripciones de caminos agrietados, tuberías rotas y escombros caídos, pero no describieron derrumbes importantes de edificios ni personas lesionadas.
Con información de AP






