Ellia Green se dio cuenta de niña, mucho antes de ser campeona olímpica, de que la identidad de una persona y el género que se le asigna al nacer pueden ser dos cosas muy diferentes.
Ahora, 20 años después, una de las integrantes del equipo australiano campeón olímpico de rugby 7 en 2016 se embarcó en una transición hacia el género masculino.
Es la mejor decisión que tomó en su vida, declaró Green, quien conserva el mismo nombre, en una entrevista con The Associated Press.
Convencido de que su experiencia podría salvar la vida de otros, Green difundió el martes un video en una conferencia internacional para combatir la transfobia y la homofobia en el deporte. La conferencia tiene lugar en Ottawa, en el marco del torneo de rugby por la Copa Bingham.
Los únicos otros deportistas olímpicos transgéneros o de “género diverso” conocidos son Caitlyn Jenner y Quinn, integrante de la selección canadiense de fútbol campeona olímpica en Tokio y quien se da a conocer con un solo nombre.
“Entraba y salía de centros de salud para personas con trastornos mentales. Mi depresión me hizo sentir nuevos niveles de tristeza”, comentó.
Ahora se siente mucho mejor y tiene una pareja, Vanessa Turnbull-Roberts, y una pequeña hija, Waitui.
“Vanessa me tenía que visitar en el hospital estando embarazada”, relató Green.
Pasaba por períodos muy malos. No quiero que vuelva a verme así. Pero la única forma de sanar las heridas es hablando de esto. Quiero contar mi historia para ayudar a que otros no se sientan tan aislados
Es una historia dura. A Green se le asignó el género femenino al nacer en Fiji. A los tres años fue adoptada por Yolanta y Evan Green y se mudó a Australia. De niña fue testigo de episodios de violencia doméstica y vio cómo Yolanta era maltratada por otra pareja. Eso “me causó un enorme trauma”, expresó Green.
“Supongo que, después de ver eso, supe desde muy temprano que ese no era el tipo de relación que yo quería tener y me ayudó a saber cómo se debe tratar a una mujer”, dijo Green.
En medio de tantas situaciones traumáticas, aprendí mucho de todo eso
Green dice que de niña “sentía que era un varón cuando estaba en público. Me cortaba el cabello corto y cuando conocía gente, pensaban que yo era un varón”.
“Siempre usaba la ropa de mis hermanos, jugaba con herramientas, me paseaba sin camiseta. Hasta que me empezaron a crecer los senos y pensé, ‘oh, no’”.
Yolanta facilitó la incursión de Green en el deporte y ella sobresalió inicialmente como velocista, antes de dedicarse al rugby y hacerse profesional.
El rugby 7 hizo su debut olímpico en el 2016 en Río de Janeiro y Australia se llevó la primera medalla de oro dirimida en la rama femenina tras derrotar a Nueva Zelanda en la final. Green, quien volaba por los laterales, fue una de las figuras del torneo.






