Una delegación de legisladoras locales estadounidenses realizaron esta semana una gira por varias ciudades de México para conocer la labor de activistas y políticas mexicanas.
La visita se da al tiempo que en Estados Unidos se está endureciendo el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo y en México se avanza en sentido contrario.
Lo que más sorprendió a las parlamentarias extranjeras fue la fortaleza y las estrategias de la sociedad civil mexicana, que ha sido el principal motor para ir ganando espacios por el derecho a decidir en un país fuertemente católico y que criminalizó el aborto durante décadas.
Por otro, también impresionó a las visitantes la normalidad con la que se realizan los abortos en Ciudad de México, la primera entidad en legalizarlo hace 15 años.
“Es como ir al dentista”, dijo impactada Julia Gonzales, senadora de Colorado, algo impensable hasta en estados como el suyo, donde el aborto es legal.
Según explicó la diputada de Texas Erin Zwiener al final de la gira, mientras en Estados Unidos se dio por sentado durante décadas que el derecho al aborto iba a estar garantizado siempre, “en México las activistas trabajaban y probaban nuevas narrativas, se fortalecían y convencían a la gente de que su mensaje era el correcto”.
Para ello, crearon redes y coaliciones con el fin de “eliminar estigmas, proporcionar cuidados, apoyar a las mujeres e impulsar leyes” a favor de la interrupción legal del embarazo.
Los avances son notables pero actualmente sólo en ocho de las 32 entidades de la República Mexicana el aborto es un derecho vigente hasta las 12 semanas.
No obstante, se empieza a despenalizar en otros puntos desde que la Corte Suprema sentenció en septiembre que era inconstitucional considerarlo un delito.
Zwiener, la diputada de Texas, mencionó el caso de una mujer que acudió a un hospital después de sufrir un aborto y ahí fue procesada. La legisladora asegura que no es algo excepcional y por eso hay tanto miedo a pedir ayuda médica incluso si se trata de un aborto espontáneo.
La legisladora subrayó que fue inspirador ver cómo las activistas mexicanas han ofrecido respuestas y acompañamiento a quienes intentaban interrumpir su embarazo hablando.
Con información de AP






