Estados Unidos (EU) y la Unión Europea (UE) anunciaron un nuevo acuerdo para reducir la dependencia del continente de la energía rusa.
El convenio será el inicio de una iniciativa energética que durará varios años, cuyo objetivo es aislar aún más a Moscú como prepresalia por la invasión de Ucrania.
Como parte del plan, Estados Unidos y otras naciones aumentarán las exportaciones de gas natural licuado a Europa en 15 000 millones de metros cúbicos este año.
Al mismo tiempo, tratarán de cumplir sus objetivos climáticos impulsando las infraestructuras de gas con energías limpias y reduciendo las emisiones de metano.
Aunque el plan podría requerir levantar nuevas instalaciones para la importación del gas natural licuado, busca también la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles en el largo plazo a través de la eficiencia energética y las fuentes alternativas.
El sector energético es una fuente clave de ingresos e influencia política para Moscú. Casi el 40% del gas natural que llega a la Unión Europa procede de Rusia.
Conseguir que llegue más gas natural licuado a Europa podría ser un reto aunque Estados Unidos ha incrementado drásticamente sus exportaciones en los últimos años.
Muchos centros de exportación ya operan a máxima capacidad y la mayoría de las nuevas terminales están aún en fase de planificación.
La mayoría de las exportaciones estadounidenses se dirigen ya a Europa, según el Centro del Gas Natural Licuado, un grupo de cabildeo del sector.
Pero Europa podría tener problemas para recibirlo: sus terminales están en zonas costeras, donde hay menos ductos para su distribución.
Además, podría recibir apenas dos tercios de la cantidad que importa de Rusia a través de sus gasoductos.
Con información de AP





