Invertir en agua es una de las mejores inversiones globales para garantizar una seguridad hídrica sostenible y asegurar beneficios medioambientales. Es una de las apuestas más importantes en ese sentido, de cara al 2022, son los Fondos de Agua.
Durante la última década los retos hídricos han cambiado de forma veloz, el crecimiento de la población mundial y de las grandes urbes ha disparado la demanda de agua.
Las cifras reflejan que el 70 por ciento de la superficie terrestre está formada por agua, solo un 3 por ciento es agua dulce y casi 70 por ciento de esta está “almacenada” en los polos y 30 por ciento es subterránea.
Siendo así, solo un 3 por ciento del agua es para consumo humano, que actualmente ha pasado de 2 mil 630 millones en 1950 a 6 mil 671 millones en 2008. Se esperan 8 mil millones en 2025, por lo que el agua potable va a ver disparada su demanda.
Ante estos nuevos retos, los Fondos de Agua (FdA) figuran como la principal apuesta por dos razones principales:
- Garantizan la seguridad hídrica en corto y mediano plazo, al promover un desarrollo sostenible, porque surgieron como una respuesta local desde una visión principalmente enfocada en los aspectos de conservación de las cuencas.
- Por razones económicas que demuestran que la inversión se ve reflejada en retos medioambientales y ahorros.
Retorno de inversión positiva en AL, gracias a los FdA
Actualmente existen 26 fondos de agua en nueve países, y hay 14 proyectos en proceso de creación.
A nivel económico, en promedio, la inversión realizada en América Latina se centró en dos ejes según estudios realizados, se demostró que se logró restaurar 4 mil hectáreas.
Mientras que el mantenimiento de la vegetación original logró reducir en un periodo de 30 años la erosión del suelo, y disminuyó en un 36 por ciento el desplazamiento de tierra, suciedad y sedimentos en ríos, todos estos beneficios dieron un retorno neto de aproximadamente 69 millones de dólares, en los casos de éxito de América Latina ha sido así, tomando como referencia Brasil, una de las regiones más importantes.
En México la seguridad hídrica sigue siendo uno de los grandes retos, y los Fondos de Agua han demostrado ser una solución incluyente con bases científicas.
Hasta ahora se han consolidado cuatro FdA:
- Fondo Metropolitano de Monterrey (2013)
- Agua Capital en la Ciudad de México (2019)
- Cauce Bajío en Guanajuato (2020)
- Fondo de Agua para el Desarrollo de Zacatecas
En todos estos casos, los Fondos de Agua han fortalecido el cuidado del líquido y han mejorado el abastecimiento de agua en donde más se requiere.
De cara al 2022, los FdA serán una de las apuestas prioritarias que se impulsen desde todos los sectores y en los que se dediquen inversiones importantes para hacerlos realidad.






