Cerca de 200 países aprobaron un acuerdo de compromiso con el que se pretende mantener una meta clave sobre el calentamiento global, pero contiene un cambio de último momento que suaviza el lenguaje crucial sobre el carbón.
Varios países se dijeron decepcionados por el cambio promovido por La India de “reducir gradualmente” en lugar de “eliminar gradualmente” el uso de carbón.
“Nuestro frágil planeta pende de un hilo”, dijo el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, en un comunicado. “Todavía tocamos en la puerta de la catástrofe climática”.
Los países se quejaron después de dos semanas de conversaciones climáticas de la ONU en Glasgow, Escocia, de que el acuerdo no abarcaba lo suficiente.
La cumbre rompió moldes al señalar el carbón, aunque sea de manera poco convincente.
Las prioridades nacionales tanto políticas como económicas de nuevo impidieron que los países se comprometieran a reducciones más grandes y rápidas.
Antes de la cumbre en Glasgow, Naciones Unidas habían establecido tres criterios para el éxito, y ninguno de ellos fue logrado.
Los criterios eran la reducción de las emisiones de dióxido de carbono a la mitad para 2030, una ayuda económica de 100 000 millones de dólares a los países pobres y el asegurar que la mitad de ese dinero sea destinado a ayudar a las naciones en vías de desarrollo a adaptarse a los peores efectos del cambio climático.
“No logramos estos objetivos en esta conferencia”, lamentó Guterres.
El acuerdo también señala que las naciones que contaminan mucho por emisiones del carbón tienen presentar propuestas de reducción de emisiones para finales de 2022.
Con información de AP





