Actualmente, las empresas mejor preparadas para enfrentar cualquier crisis son aquellas que han trabajado para incorporar las mejores prácticas.
La implementación de un modelo de gobierno corporativo en cualquier tipo de negocio, incluyendo las familiares, es una herramienta que proporciona diversos beneficios para que las organizaciones se fortalezcan y permanezcan.
Este modelo institucional de toma de decisiones y vigilancia, no depende de una persona en específico, sino de un sistema o consejo de administración. Este consejo administrativo controla, dirige y asegura la correcta dirección de las empresas. También se ocupa de la rendición de cuentas del negocio, la equidad y la transparencia en la relación con todas las partes interesadas (junta directiva, accionistas, clientes, empleados, gobierno, comunidad, etcétera).
“El concepto de gobierno corporativo, como su nombre lo dice, es gobernar a las empresas. Y hay una serie de prácticas que están definidas; incluso hay temas legales porque se habla básicamente de institucionalizar la gestión de una compañía, porque una empresa puede ser administrada por el dueño; toma todas las decisiones y todo va con el dueño. O pueden ustedes instalar un modelo más institucional; y eso le da a la compañía más seguridad, le da transparencia”, señaló Ángel García-Lascurain, Socio Director de la compañía AMCG (Advanced Management Consulting Group).
De acuerdo con el informe Empresas familiares en México: tiempo de sucesión en un escenario disruptivo de la firma KPMG, 47 por ciento de las organizaciones encuentran resistencia a nivel familiar para incorporar un marco de gobierno corporativo.
Además, por el complejo escenario actual, las empresas familiares enfrentan constantes desafíos para su permanencia y consolidación en el mercado.
El Sexto Estudio de Mejores Prácticas en Gobierno Corporativo, de Deloitte, indica que de un 94 por ciento de empresas encuestadas en México, que cuentan con un Consejo de Administración, el nivel de satisfacción con el desempeño del mismo fue 28 por ciento altamente satisfactorio y 43 por ciento satisfactorio.
Para García-Lascurain, el gobierno corporativo puede abarcar elementos estratégicos, de operación y de la gestión de la organización, armonizando el funcionamiento de los diferentes actores.
Asimismo, permite tener un control sobre los recursos de la compañía, de forma tal que si se contrata a terceros prevalezca un orden, transparencia y resultados.
“Con el gobierno corporativo hay dos grandes beneficios. Primero, mayor control de la empresa, pues permite que una empresa familiar se institucionalice, y puede también obtener mejor financiamiento. Este modelo se puede dirigir a empresas medianas o a empresas familiares que quieran lograr esa institucionalización, o empresas que ya la tengan pero quieran ser certificadas para obtener un mejor crédito; también a aquellas que quieran salir a bolsa. Es un camino más rápido cuando ya tienen el gobierno corporativo”, asegura el directivo.
Finalmente, es importante considerar los riesgos que pueden materializarse en organizaciones con una estructura de gobierno corporativo débil o no alineada a la estrategia. Según especialistas, pueden surgir disputas innecesarias que desvían esfuerzos y limitan logros, reducir la rentabilidad o tener resultados poco confiables. Estas problemáticas se dan debido a que no se cuenta con un proceso adecuado de generación de información y rendición de cuenta.






