Una serie de luces que atravesaron el cielo nocturno en partes de Estados Unidos el miércoles, jueves y viernes, hicieron que algunas personas se preguntaran si estaba por llegar una flotilla de ovnis, pero otras. La mayoría astrónomos amateurs y profesionales lamentaron la industrialización del espacio.
La cadena de luces en realidad era una serie de satélites volando relativamente bajo lanzados esta semana por SpaceX, la empresa de Elon Musk, como parte de su servicio de internet Starlink. Desde Texas hasta Wisconsin, la población saturó las líneas telefónicas de las televisoras para reportar las luces y cavilar sobre ovnis.
Un correo electrónico enviado al vocero de SpaceX no fue respondido el sábado, pero expertos en astronomía indican que la cantidad de luces en rápida sucesión y su distancia de la Tierra permitieron que los satélites Starlink fueran fácilmente identificables.
“La forma en que puedes distinguir que son satélites Starlink es que son como un collar de perlas, luces viajando en la misma órbita básica, una tras otras”, dijo el doctor Ricchard Fienberg, director de prensa de la Sociedad Astronómica Estadounidense.
Fienberg agregó que los satélites en grandes grupos llamados constelaciones, se alinean cuando están en órbita, sobre todo justo después del lanzamiento. La cadena se vuelve más pequeña conforme pasa el tiempo.
Al grupo de Fienberg, así como a otros que representan a astrónomos tanto amateurs como profesionales, no les encanta la proliferación de satélites que pueden oscurecer datos científicos y arruinar una noche clara de contemplación del universo.
La Unión Astronómica Internacional emitió un comunicado en julio de 2019 expresando su preocupación por los múltiples lanzamientos de satélites.
Con información de AP






