Un estudio divulgado por las autoridades de Salud chilenas concluye que la efectividad de la vacuna china Sinovac es de un 67% para prevenir casos sintomáticos de COVID-19; asimismo, de un 80% para prevenir fallecimientos en personas vacunadas con las dos dosis requeridas.
La efectividad del inmunizante CoronoVac mostró que 14 días después de aplicada la segunda dosis previene en un 85% las hospitalizaciones; asimismo, en un 89% el ingreso a las unidades de cuidados intensivos, según el estudio dado a conocer el viernes a la prensa.
El informe, presentado por el doctor y asesor del Ministerio de Salud, Rafael Araos, se realizó sobre una muestra de 10,5 millones de personas, entre el 2 de febrero y 1 de abril.
En un escenario de alta actividad epidémica y en grupos susceptibles (edad avanzada y con comorbilidades), la vacuna protege contra la infección sintomática por SARS-CoV-2, así como contra las formas más graves de la enfermedad
El análisis se divulga días después de que la máxima autoridad de la agencia china de control de enfermedades, Gao Fu, admitiera que la efectividad de las vacunas chinas contra el coronavirus “no tienen tasas de protección muy altas”. El gobierno consideró combinarlas. Fue una inusual admisión oficial de la debilidad de los inmunizantes chinos.
La doctora Jeanette Vega, ex subsecretaria de Salud y asesora de la OMS, dijo a The Associated Press que, según el estudio, la de Sinovac “se transforma en una muy buena vacuna porque tiene dos ventajas para países de desarrollo intermedio: la primera es que es mucho más barata y la segunda es que la logística de vacunación es mucho más simple”.
Las vacunas estadounidenses de Pfizer y Moderna deben ser almacenadas a temperaturas por debajo de los 70 y 20 grados centígrados respectivamente, mientras la de Sinovac se puede mantener en refrigeradores comunes.
Vega añadió que “por el tipo de vacuna que es, probablemente, produce menor escape inmunitario de nuevas variantes”. Dijo que, según estudios preliminares en algunos hospitales y laboratorios locales, ”tenemos (en Chile) circulación importante de la variante P1, la brasileña”, que se estima en un 50%.
“Estas cifras reflejan, que al menos en un porcentaje de los vacunados (considerados en el estudio), tenían probablemente una infección por P1”, agregó.
El estudio chileno es el primero que se realiza en terreno para analizar la efectividad de la vacuna de Sinovac. Hasta ahora sólo se conocían resultados de ensayos clínicos, desarrollados en ambientes controlados que miden la eficacia, pero no la efectividad, refieren las autoridades.
Con información de AP






