Docentes de Educación Especial de la Secretaría de Educación del Gobierno de Yucatán han logrado afrontar los nuevos desafíos de la enseñanza a distancia.
Como ejemplo se tiene el caso de Isaac y su maestra Rosana Rodríguez, que han logrado construir un lenguaje más allá de la lectura de labios y la expresión de la mirada.
La profesora indicó que el compromiso de sus educandos, así como el de sus madres y padres de familia, son las base para obtener estos avances.
La docente expuso que la contingencia sanitaria representa un doble esfuerzo, pues se han ampliado horarios y se ha dado paso a nuevas estrategias.
Abordar estas nuevas necesidades de los grupos deriva en una comunicación más estrecha con quienes prestan la asesoría más valiosa: sus familiares.
Ahora con la distancia, atender a estudiantes con problemas auditivos es mucho más difícil, por eso requerimos que los papás estén presentes en esta clase, reajustamos horarios, tenemos que compensar esa discapacidad auditiva con lo visual; entonces, tenemos que hacer mucho material visual pero desde la computadora y eso ha sido un reto, hemos tenido que actualizarnos.
El trabajo en conjunto tiene ventajas palpables en el desempeño social, afectivo y académico de quienes, como Isaac, viven con una discapacidad.
A pesar de no percibir totalmente su voz, puede estar presente en la vida de quienes lo rodean y comunicarse.
Afortunadamente, los padres de familia y tutores han hecho un gran esfuerzo para apoyar este proceso de cambio, son conscientes y ponen de su parte, están en disposición de trabajar con sus niños en la medida de las posibilidades y eso nos ha permitido alcanzar buenos resultados y tener continuidad en la formación de los estudiantes.






