La madrugada del miércoles 25 de octubre, el huracán Otis golpeó severamente el estado de Guerrero, especialmente en Acapulco, dejando una estela de devastación.
Las comunicaciones se vieron interrumpidas, y numerosos caminos quedaron intransitables debido a daños catastróficos en infraestructuras.
Los hoteles, pilares del turismo en Acapulco, sufrieron graves daños. El Princess, propiedad de Mundo Imperial, y otros como Copacabana, Hotel Kristal y Hottson, enfrentan pérdidas considerables.
La destrucción que dejó el paso del huracán Otis en Guerrero se estima entre 10 mil y 15 mil millones de dólares, dio a conocer la consultora Enki Research, especialista en el análisis de desastres naturales.
La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) anunció su preparación para hacer frente a los daños ocasionados por los huracanes Norma y Otis en Baja California y Guerrero, respectivamente.
AMIS destacó la importancia de la cobertura de bienes asegurados ante desastres naturales, señalando que los ciclones tropicales representan el 41% de las indemnizaciones, seguidos por inundaciones (22%) y daños por lluvias (19%).
El monto de siniestros por riesgos hidrometeorológicos cubiertos por aseguradoras alcanzó los dos mil 22 millones de pesos en 2022.
Aunque Otis causó graves daños en Acapulco, Fernando de la Torre, presidente del Comité de Convenios de AMASFAC, indicó que a pesar de ser un huracán de gran intensidad, las indemnizaciones no superarán los dos mil 675 millones de dólares generados por el huracán Wilma en 2005, que afectó principalmente a Cancún, Quintana Roo.






