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Una familia desapareció en Guerrero mientras transitaba por la carretera federal México-Acapulco, específicamente en el tramo entre Palo Blanco y Petaquillas. Ante esta situación, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) ha activado un protocolo de búsqueda para localizar a los dos adultos y dos menores de edad con vida.
Según medios locales, esta área ha sido escenario de varias desapariciones en los últimos meses, lo que aumenta la preocupación por el paradero de la familia. Las víctimas, identificadas como Eloy Peralta García (37 años), Elizabeth Catalán Olalde (39 años), Diego Peralta Catalán (17 años) y Brithany Castro (16 años), viajaban en una camioneta blanca durante la madrugada del sábado 10 de junio cuando perdieron contacto con sus amigos y familiares.
La angustia de los seres queridos se hace evidente en las declaraciones de Ciri Santiago, madre de Brithany Castro, quien hizo un llamado a los captores de su hija para que la devuelvan:
“Ando buscando a mi hija que estudia en la Prepa uno. Me dirijo a la persona que tiene a mi niña, que me la regrese, no quiero nada más, no quiero problemas… La última vez que la vi fue el viernes, cuando salió con su novio, que también está desaparecido”.
La familia había informado a sus allegados que se dirigían hacia Chilpancingo y habían mantenido contacto telefónico hasta las primeras horas de la mañana del sábado, cuando perdieron toda comunicación. Los teléfonos móviles de los desaparecidos se encontraban apagados.
Las acciones de búsqueda se han intensificado en las comunidades de Mazatlán, Palo Blanco y Petaquillas, con sobrevuelos realizados con drones y la participación del Colectivo “Lupita Rodríguez Narcizo A.C.” y elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de la entidad.
Esta desaparición se suma a la grave situación de inseguridad que atraviesa Guerrero desde hace años, con altos índices de homicidios dolosos y numerosos casos de desapariciones.
El emblemático caso de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, que aún no ha sido resuelto después de casi 7 años, ejemplifica los desafíos que enfrenta la región en términos de seguridad y justicia.






