Comprar o rentar una vivienda, este debate ha perdurado a lo largo del tiempo y la respuesta tiene que ver con las necesidades y circunstancias de cada persona.
Sin embargo, el contexto también es determinante y hoy en día tenemos un escenario complejo que nos lleva a reflexionar sobre la respuesta adecuada a esta interrogante.
“Para muchos, la idea de ser propietario de una casa o departamento es una meta de vida. Después de alquilar por un tiempo, es posible que se pregunten si ha llegado el momento de comprar y aunque la idea puede ser muy emocionante, tener unas finanzas personales óptimas, así como un trabajo estable son requisitos que pueden llegar a afectar las posibilidades reales de obtener una hipoteca”, explica Diego Llano, director de finanzas de Morada Uno, startup mexicana de tecnología para asesores y profesionales inmobiliarios.
De acuerdo con el directivo las condiciones macroeconómicas del país, la inflación más alta en dos décadas, tiene un impacto directo en la construcción de vivienda y en el potencial aumento de las tasas de interés de los créditos hipotecarios, ests son elementos que se deben de considerar para una adecuada decisión a mediano y largo plazo.
Diego Llano destaca 5 ventajas de rentar una vivienda en lugar de comprar un inmueble en un periodo económico como el que se vive actualmente:
- Bajos costos iniciales: no se tiene que desembolsar demasiado; excepto por un depósito de seguridad (a menudo el costo de un mes de renta), no tienes que extender un gran cheque o financiar los costos relacionados con la contratación de un crédito hipotecario.
- Movilidad y libertad: hoy los ciclos laborales de las personas son más cortos, ya no cambian de empleo cada 10 años como sucedía antes, sino en ciclos de 3 a 5 años. Tener la oportunidad de mudarte y estar cerca de tu centro de trabajo en esos periodos de tiempo tiene un impacto profundo en tu calidad de vida.
- Precios más bajos: si por ahora no te es posible pagar la mensualidad de una hipoteca, alquilar tendrá más sentido que estar demasiado limitado financieramente. A menudo es mucho más asequible la renta en tu colonia favorita que comprar una casa o departamento en esa zona y esto podría acentuarse con el eventual aumento a las tasas de interés de los créditos hipotecarios producto del contexto geopolítico y económico a nivel local y global.
- Liquidez: comprar una vivienda te resta liquidez, eso quiere decir que todos tus ahorros van a estar atados a un inmueble. Si tienes planes de arrancar un negocio o invertir tu capital en otro tipo de activos, quizá lo mejor por ahora sea rentar.
- Capital para invertir: el retorno de inversión también es clave. Hoy con las tasas de interés oscilando del 10 al 12%, el costo anual total (CAT) de una hipoteca puede resultar menos atractivo que rentar y usar el dinero que no estás destinando a una hipoteca para ponerlo a trabajar en un fondo de inversión que te dé mejores rendimientos.
Además de estas variables se debe considerar el nivel de endeudamiento personal y la capacidad de pago para hacer frente al gasto que representa la vivienda.
Diego Llano también hace algunas recomendaciones para rentar de forma segura y sin arriesgarte a ser víctima de un fraude inmobiliario:
“Lo más importante es hacerlo con el apoyo y la asesoría de un asesor inmobiliario experimentado y confiable; lo ideal es hacer una validación de sus referencias. Otro aspecto relevante es asegurarte de que este profesional haga uso de las herramientas tecnológicas y productos financieros correctos –como la protección de arrendamiento– disponibles en el mercado. Empresas como Morada Unonos enfocamos en el desarrollo de estos elementos que les permiten a los asesores brindar mejores experiencias y transacciones más seguras”.






