Luego de reunirse con Paola Schietekat, el canciller Marcelo Ebrard informó que el consultor jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) defenderá a la joven condenada en Qatar.
La joven mexicana de 27 años de edad denunció el 6 de junio de 2021 que había sido víctima de abuso sexual en Qatar.
Schietekat trabajaba economista conductual en el Supreme Committee for Delivery and Legacy, entidad responsable del Mundial de Futbol 2022.
Paola denunció que una persona que consideraba su amigo entró a su habitación por la noche y abusó sexualmente de ella.
Al día siguiente del ataque, luego de fotografiar sus heridas, la joven fue a denunciar el hecho. Paola estuvo acompañada de la embajadora de México en Qatar, Graciela Gómez, y el entonces cónsul Luis Alberto Ancona.
Con su limitado árabe Schietekat explicó lo que sucedió y las autoridades le propusieron no proceder, obtener una orden de alejamiento o ir hasta las últimas consecuencias.
“Fueron tres horas de interrogatorio en árabe, y en cierto punto me exigieron una prueba de virginidad. Por alguna razón yo había pasado a ser la acusada. Cuando preguntaba por qué exigían que les diera mi celular, me aseguraban que no había cargos en mi contra, que solo querían verificar que no hubiera una relación romántica entre nosotros, pues el agresor se defendió de la denuncia diciendo que yo era su novia”.
En Qatar recibió la pena del delito de relación extramarital, 7 años de cárcel y 100 latigazos. La joven dijo que la policía refirió el caso a la fiscalía pública, único lugar donde contó con un traductor.
“No había cámaras que apuntaran directamente la puerta del departamento, así que no había forma de constatar que la agresión sucedió. Eso sí, los cargos por tener una relación fuera del matrimonio seguían vigentes, impidiéndome volver a Qatar y forzándome a pagar aún más por representación legal. La solución que me dio mi abogada y el representante legal de mi agresor era relativamente simple: cásate con él. Para cerrar el caso que el Estado de Qatar abrió en mi contra solo debía casarme con mi agresor”.
Le recomendaron portar la túnica para parecer una “mujer de buena moral”, todo eso mientras su abogada “casi no habló” durante el periodo de defensa.
Tras enfrentar las leyes de Medio Oriente, el Supreme Committee la ayudó a salir de Qatar y regresar a México. Su agresor fue absuelto de la acusación en su contra.
Con información de Forbes México






