La cifra de muertes en Estados Unidos por el Covid-19 alcanzó el viernes las 900 000, menos de 2 meses después de haber superado las 800 000.
La cifra se alcanzó después de más de 13 meses de una campaña de vacunación que se ha visto acosada por la desinformación y los conflictos políticos y legales
“Es una cifra astronómicamente alta. Si hace dos años, cuando esta pandemia se ponía en marcha, se le hubiera dicho a la mayoría de los estadounidenses que morirían 900.000 en los próximos años, creo que la mayoría de la gente no lo hubiera creído”, dijo el doctor Ashish K. Jha, decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Brown.
Lamentó que la mayoría de las muertes se produjeron después de que la vacuna contra el Covid-19 obtuviera la autorización.
“Acertamos con la ciencia médica. Fallamos en la ciencia social. Fallamos en cómo ayudar a la gente a vacunarse, en combatir la desinformación, en no politizar esto. Esos son los puntos en los que hemos fallado como Estados Unidos”.
Sólo el 64% de la población del país ha completado su esquema de vacunación; unos 212 millones de personas, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.
Los casos nuevos diarios se han reducido casi a la mitad desde mediados de enero, cuando habían alcanzado un nuevo récord de más de 800 000.
Asimismo, el número de estadounidenses hospitalizados con Covid-19 ha declinado 15% desde mediados de enero a unos 124 000.
Los fallecimientos continúan siendo elevados, con más de 2 400 diarios en promedio, la cifra más alta desde el invierno pasado.
Los expertos presumen que algunas muertes por Covid-19 se han atribuido erróneamente a otras enfermedades.
Se cree que algunas personas murieron por enfermedades cardíacas y diabetes porque no pudieron o no quisieron recibir tratamiento durante la crisis.
Con información de AP






