Dinamarca se convirtió en uno de los primeros países de la Unión Europea en levantar la mayoría de las restricciones impuestas debido al coronavirus, al considerar que el COVID-19 ya no es “una enfermedad de impacto social”.
La razón es que, si bien la variante ómicron sigue propagándose por Dinamarca, no está agobiando al sistema nacional de salud y el país tiene una alta tasa de vacunación, dicen funcionarios.
La primera ministra Mette Frederiksen declaró a la radio local que es demasiado temprano como para saber si posteriormente habrá que reintroducir las medidas.
No me atrevo a decir que es un último adiós a las restricciones No sabemos qué pasará en el otoño, si habrá una nueva variante
Dinamarca, una nación de 5,8 millones de habitantes, en semanas recientes ha registrado un promedio de más de 50.000 casos diarios, pero ha disminuido la cantidad de pacientes en las unidades de cuidado intensivo.
La restricción más visible en ser levantada es la de tener que ponerse la mascarilla, que ya no es obligatoria en el transporte público, en tiendas ni en restaurantes. Ahora el uso del cubrebocas es recomendado únicamente es hospitales, centros médicos y asilos de ancianos.
Con información de AP






