Los cierres de fronteras adoptados por algunos países podrían brindar tiempo frente a la variante ómicron del coronavirus, pero las medidas aplicadas y la experiencia con la delta deberían seguir siendo la base de la lucha contra la pandemia. Así lo sostienen funcionarios de la Organización Mundial de la Salud.
Aunque unos pocos países de la región sufren repuntes, los casos y decesos por COVID-19 en muchos otros han bajado y se han estabilizado, advirtió el director regional de la OMS, el doctor Takeshi Kasai.
Los controles de fronteras pueden demorar la llegada del virus y ganar tiempo. Pero todos los países y todas las comunidades deben prepararse para nuevos aumentos de los casos. La noticia positiva en todo esto es que ninguna de las informaciones que tenemos actualmente sobre ómicron sugiere que debamos cambiar la dirección de nuestra respuesta
Por el momento se desconocen muchos aspectos sobre la nueva variante, incluyendo si es más contagiosa.
La ómicron ha sido designada como variante preocupante por su número de mutaciones y porque los primeros datos sugieren que podría ser más contagiosa que otras.
La aparición de la nueva variante preocupa especialmente a organizadores de los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing, que comenzarán en unas semanas.
Con información de AP






