La cifra promedio diaria de muertos en Brasil ronda los 500 durante un mes, un descenso agudo con respecto a los más de 3.000 en abril. Casi el 45% de la población está totalmente vacunada, y a los ancianos se les está aplicando una dosis de refuerzo.
Un mayor porcentaje de brasileños está al menos parcialmente inoculado en comparación con los estadounidenses o los alemanes, según Our World in Data, un sitio de investigación en línea.
La mejoría ha alentado a alcaldes y gobernadores a permitir el ingreso de aficionados a los partidos de fútbol, y a autorizar a los bares y restaurantes a permanecer abiertos hasta altas horas.
Algunos incluso están sopesando poner fin a la orden de usar mascarillas, algo que con frecuencia la gente ya ignora. Y el alcalde de Río ha anunciado planes de volver a realizar la enorme fiesta de Año Nuevo en la playa de Copacabana.
“La pandemia ha menguado, pero 500 muertes diarias está lejos de ser algo bueno. Y ni siquiera tenemos a la mitad de la población completamente vacunada”, dijo Lago.
Simplemente no sabemos lo suficiente y ahora tenemos este horrendo hito para contemplar
En la playa Copacabana, en la que se llevará a cabo la fiesta de Año Nuevo de Río en menos de tres meses, el grupo activista Río da Paz llevó a cabo una ceremonia conmemorativa para lamentar las 600 mil muertes, con cientos de pañuelos blancos sostenidos de un tendedero.
Al otro lado de la ciudad, en un grupo de apoyo para los familiares de las víctimas del virus, Bruna Chaves lloró la pérdida de su madre y su padrastro.
No son sólo 600.000 personas las que se han ido; es mucha gente la que muere con ellos, emocionalmente Es absurdo que la gente lo trate como si fuera un número pequeño. Es un número grande
Con información de AP






