Un juez en Estados Unidos sentenció a Tony Hernández, un hermano del presidente de Honduras Juan Orlando Hernández, a cadena perpetua.
Esto luego ser hallado culpable de crímenes de narcotráfico. El juez Kevin Castel emitió su sentencia en un tribunal de Nueva York un año y medio después del juicio.
Dicho juicio captó la atención de los medios debido a que los fiscales mencionaron repetidamente al presidente de Honduras durante ese proceso; lo acusaron de aceptar sobornos por parte de traficantes de drogas.
Tras escuchar su sentencia, Tony Hernández, vestido en uniforme azul oscuro de preso, parecía pálido. Se tocaba las manos sobre la mesa y mantenía la mirada baja.
Antes de dar su sentencia, el juez Castel describió a Tony Hernández como alguien que podría haber seguido un buen camino como abogado y congresista. Sin embargo, dijo el juez, se dedicó a traficar droga junto a otros y a aceptar sobornos.
Las acusaciones contra el mandatario hondureño son un dolor de cabeza para el gobierno del país centroamericano.
Desde entonces se volvieron a repetir en otro juicio reciente a un supuesto narcotraficante llamado Geovanny Fuentes Ramírez.
El presidente Hernández y la Casa Presidencial de Honduras usan Twitter para desmentir las acusaciones.
El mandatario asegura que las acusaciones son mentiras por parte de narcotraficantes y asesinos que quieren reducir sus sentencias.
Las acusaciones de los fiscales, sin embargo, tienen consecuencias: Un grupo de senadores presentó recientemente un proyecto de ley que busca aislar al presidente Hernández.
El proyecto de ley pide a Biden que imponga sanciones contra Hernández y determine si es un “traficante de narcóticos especialmente designado”, lo que significaría que sus bienes podrían quedar congelados y se le prohibiría la entrada a Estados Unidos.
Con información de AP






