El gigante tecnológico Google y su empresa matriz, Alphabet, perdieron definitivamente este jueves su larga batalla legal contra una multa millonaria impuesta por la Unión Europea. El litigio se originó por utilizar su sistema operativo móvil, Android, para bloquear a sus competidores en el mercado digital. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) marca un hito que probablemente impulsará las ofensivas de los reguladores europeos contra las grandes corporaciones del sector tecnológico.
El fallo del TJUE ratifica la determinación de abuso de posición dominante, desestimando el último recurso de apelación de la compañía estadounidense.
“Se desestima el recurso interpuesto por Google y su empresa matriz, Alphabet, contra la sentencia del Tribunal General, confirmándose así la sanción impuesta por el abuso de posición dominante de Google Search en el contexto del sistema operativo Android”, afirmaron formalmente los jueces del máximo tribunal con sede en Luxemburgo.
El origen de la sanción y los cambios en el monto
La Comisión Europea sancionó originalmente a la firma en 2018 debido a una serie de acuerdos comerciales obligatorios. Estos convenios forzaban a los fabricantes de teléfonos móviles a preinstalar la herramienta Google Search, el navegador Chrome y la tienda de aplicaciones Google Play en sus dispositivos Android, al tiempo que les impedían utilizar sistemas operativos de la competencia.
Aunque en 2018 la Comisión fijó una multa inicial de 4,340 millones de euros, una corte de primera instancia redujo la sanción a 4,100 millones de euros en 2022. Es esta última cifra la que los jueces de Luxemburgo han confirmado de manera definitiva tras el rechazo del nuevo recurso de la firma.
Con este veredicto, Google acumula cerca de 11,000 millones de euros en multas por parte de la Unión Europea durante la última década a causa de diversas infracciones a la legislación de competencia económica. Entre ellas destaca la multa de 2,420 millones de euros impuesta en 2017 por favorecer a su propio servicio de comparación de precios, un recurso que la tecnológica ya había perdido en 2021.
Postura de Google y ola de demandas secundarias
Tras darse a conocer la sentencia, un portavoz de Google emitió un pronunciamiento señalando que el fallo judicial no tomó en consideración la inversión económica que la firma ha realizado para garantizar que el sistema Android se mantenga como una plataforma abierta, interoperable y gratuita.
- “En cualquier caso, adaptamos nuestros acuerdos para cumplir con la decisión inicial ya en 2018, y seguimos centrados en la innovación continua y la apertura para nuestros usuarios, socios y desarrolladores”, apuntó la empresa.
A pesar de que el monto ratificado representa menos del 3% de los beneficios anuales de Alphabet, analistas del sector advierten que la derrota jurídica sentará un precedente que animará a otros organismos reguladores y a empresas privadas a reclamar indemnizaciones directas.
Este escenario de consecuencias secundarias ya es una realidad tras el caso de los comparadores de precios, el cual desató una avalancha de demandas colectivas en media docena de naciones. Como ejemplo de este impacto, apenas este miércoles un tribunal en Suecia condenó formalmente a Google a pagar cerca de 1,500 millones de dólares en concepto de indemnización a PriceRunner, una plataforma de comparación de precios que actualmente pertenece a la firma financiera Klarna.
Con información de Reuters





