Luego de casi una década de que se abriera el mercado de combustibles a las empresas privadas, Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene el control de la mayor parte de las estaciones de servicio en el país. Así lo revela el informe oficial “Descripción actual de los Estados Unidos Mexicanos”, un documento que el Gobierno de México entregó a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
El reporte financiero detalla que, al cierre de 2025, la red que opera bajo la marca Pemex concentró el 58.2 por ciento del mercado nacional, sumando un total de 7 mil 480 estaciones de servicio.
La estructura operativa de esta red comercial se distribuye de la siguiente manera:
- Franquicias: Un total de 7 mil 435 estaciones son propiedad de inversionistas particulares que trabajan bajo el modelo de franquicia Pemex.
- Operación directa: Únicamente 45 estaciones de servicio son administradas y operadas de forma directa por la empresa pública.
- Suministro mixto: Adicionalmente, la petrolera abastece de combustible a otras 4 mil 308 estaciones bajo esquemas de suministro mixto.
Resistencia frente a la apertura del mercado
Las estadísticas presentadas demuestran que, a pesar de la liberalización del mercado de gasolinas que inició formalmente el 1 de enero de 2016 —fecha desde la cual las firmas privadas tienen permitido importar gasolinas y diésel, así como abrir estaciones independientes—, Pemex sigue posicionada como el principal jugador del sector, ubicándose muy por encima de las cadenas internacionales y locales que ingresaron al país.
Incluso, la red con la marca de la petrolera estatal registró un crecimiento del 2.9 por ciento durante 2025, impulsada por la expansión de sus operaciones comerciales. En el ámbito regulatorio, el informe precisa que la Comisión Nacional de Energía (CNE) mantiene vigentes sus facultades legales para intervenir en el mercado mayorista, una condición que se mantendrá mientras no exista una determinación formal de competencia efectiva en el sector.
Evolución institucional a empresa pública
Este sólido posicionamiento comercial coincide con un cambio profundo en la estructura jurídica de la corporación. Derivado de la reforma energética de 2025, la institución vivió una transformación institucional estratégica: dejó atrás el esquema de empresa productiva del Estado para convertirse formalmente en una empresa pública del Estado.
De acuerdo con el documento gubernamental, esta modificación legal se implementó con el objetivo central de fortalecer su integración operativa y consolidar su papel estratégico dentro de la ejecución de la política energética nacional.
Con información de El Financiero




