
Como parte del relanzamiento de las relaciones comerciales y diplomáticas entre México y España, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió este miércoles al vicepresidente primero del Gobierno español, Carlos Cuerpo, en el tramo final de su primera visita oficial al país latinoamericano. Durante el encuentro en el despacho presidencial, ambas naciones esbozaron los objetivos para intensificar la cooperación económica bilateral.
Esta reunión consolida un giro respecto a la postura de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, permitiendo un estrecho acercamiento entre ambos países en los últimos meses. Como antecedente, la mandataria mexicana viajó a Barcelona en abril pasado para reunirse con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y participar en una cumbre de líderes progresistas.
La visita de Cuerpo —quien también se desempeña como ministro de Economía, Comercio y Empresa de España— confirma el fortalecimiento de la relación al tratarse del funcionario de mayor rango del Gobierno español que visita México en lo que va del año.
Plan estratégico con horizonte a 2030
La agenda de trabajo quedó sellada con un mensaje de la mandataria en redes sociales. Por su parte, el Ministerio de Economía de España informó que ambas administraciones expresaron la voluntad de avanzar en un plan de acción con herramientas concretas para impulsar el desarrollo empresarial.
El plan estratégico con horizonte al año 2030 plantea metas ambiciosas: duplicar el comercio bilateral y elevar hasta en 50% la inversión de capital español en territorio mexicano. Actualmente, el stock de inversión entre ambas naciones ronda los 100 mil millones de euros, de los cuales cerca de 70 mil millones procedentes de España y unos 30 mil millones corresponden al flujo inverso. Por su parte, el comercio bilateral anual se sitúa en torno a 10 mil millones de euros.
“Creemos que hay margen para, al menos, duplicarlo”, afirmó el ministro Cuerpo en un encuentro con la prensa en la Ciudad de México.
Diplomacia económica ante las tensiones globales
Esta reactivación diplomática ocurre en un escenario internacional complejo, marcado por la deriva de los tratados internacionales bajo la Administración de Donald Trump en Estados Unidos y las presiones geopolíticas derivadas del conflicto militar en Irán. Ante este panorama, el bloque europeo busca afianzar sus alianzas estratégicas en América Latina.
“Estamos intentando mandar una señal clara de que la Unión Europea apuesta por el multilateralismo y por generar confianza, con intercambios comerciales basados en reglas claras. Eso es lo que nos piden las empresas: predecibilidad en el marco y estabilidad a futuro”, explicó Carlos Cuerpo ante el cuestionamiento de la prensa sobre el distanciamiento con Washington.
La gira de dos días del funcionario europeo en la capital mexicana incluyó sesiones de trabajo con sus contrapartes de las secretarías de Economía, Hacienda y Energía, además de encuentros con representantes del sector privado y directivos de 66 compañías españolas del ecosistema de innovación y startups. Tras su escala en México, el ministro viajará a San Francisco, Estados Unidos, para continuar su agenda de vinculación tecnológica.
Fricciones en la OTAN por el conflicto en Irán
El acercamiento entre México y España coincide con un repunte de la tirantez diplomática dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Este mismo miércoles, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que Washington replantea su papel dentro de la alianza militar.
La molestia de la Administración estadounidense radica en la negativa explícita de naciones europeas, entre ellas España, a brindar acceso a sus fuerzas militares para reforzar la ofensiva norteamericana en la guerra contra Irán, un factor que ha acelerado la diversificación de las redes comerciales de España hacia Latinoamérica.





