La industria turística global se prepara para una era de expansión sin precedentes. Según el más reciente estudio del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), en colaboración con Chase Travel, se estima que el crecimiento del sector será 1.5 veces superior al de la economía mundial durante los próximos diez años.
Para 2026, las proyecciones son contundentes: el sector respaldará 376 millones de empleos, lo que significa que uno de cada nueve puestos de trabajo en el planeta estará vinculado a los viajes y el turismo.
El motor del empleo y el PIB global
El informe destaca que este año la industria contribuirá con el 9.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) global. Mientras se proyecta que la economía general avance un 2.4 por ciento, la actividad turística crecerá un 3.2 por ciento.
A largo plazo, el panorama es aún más alentador:
- Generación de puestos: Se estima la creación de casi 89 millones de nuevos empleos en la próxima década.
- Aportación económica: El PIB del sector crecerá a una tasa anual del 3.6 por ciento hasta mediados de la próxima década.
- Peso en el mercado laboral: El turismo representará casi una tercera parte de todas las nuevas vacantes generadas en la economía global.
Innovación y tecnología: El papel de la Inteligencia Artificial
La presidenta del WTTC, la mexicana Gloria Guevara, enfatizó que para mantener esta trayectoria es vital apostar por la innovación digital y la conectividad transfronteriza. En este sentido, la Inteligencia Artificial (IA) se perfila como una herramienta fundamental para personalizar y mejorar la experiencia del viajero en cada etapa de su trayecto.
Además, el organismo internacional señaló la importancia de invertir en infraestructura inteligente y una gestión sostenible de los destinos para garantizar un crecimiento saludable a largo plazo.
Europa: Resiliencia ante la incertidumbre
El caso europeo destaca por su solidez. Mientras que la economía de la región apenas avanzará un uno por ciento este año, su industria turística crecerá un 3.6 por ciento. Debido a la incertidumbre geopolítica en otras regiones, los viajeros están optando por destinos cercanos, lo que disparará el gasto de visitantes internacionales en Europa un 7.1 por ciento, muy por encima del promedio global.






