La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha emitido una advertencia global sobre la inminente llegada del fenómeno El Niño. Este evento climático, que podría convertirse en uno de los más potentes de las últimas décadas, traerá consigo un incremento acelerado en las temperaturas y alteraciones significativas en los patrones de lluvia en todo el mundo, con un impacto directo en el territorio mexicano.
El fenómeno El Niño: Una amenaza climática inminente
En su reporte mensual más reciente, la agencia de las Naciones Unidas detectó un cambio crítico en el Pacífico ecuatorial. Las temperaturas de la superficie del mar están aumentando rápidamente, lo que sugiere que entre mayo y julio de 2026 es altamente probable que se restablezcan las condiciones características de este poderoso patrón climático.
Estos eventos no solo generan alteraciones meteorológicas, sino que incrementan la frecuencia e intensidad de las sequías y los fenómenos extremos en diversas regiones, afectando gravemente la seguridad alimentaria, el sector agrícola y el suministro de agua en zonas vulnerables de México y el continente.
Impacto severo en la salud: Las advertencias de la OMS
Ante este panorama, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado los graves riesgos que estas olas de calor prolongadas representan para la población. Durante los periodos de altas temperaturas diurnas y nocturnas, el cuerpo humano se sobrecarga, elevando drásticamente el riesgo de sufrir enfermedades e incluso la muerte por golpe de calor.
“Las olas de calor pueden afectar de forma aguda a grandes grupos de población durante periodos breves, dan lugar a menudo a emergencias de salud pública y causan un exceso de mortalidad y efectos socioeconómicos en cascada”, advierte el organismo internacional.
Esto incluye la disminución de la productividad laboral y el riesgo de colapso en la infraestructura de servicios de salud. La OMS señala que los cortes en el suministro eléctrico o en el abastecimiento de agua —frecuentes durante el verano por la alta demanda de energía— pueden limitar la capacidad de atención médica en hospitales y clínicas.
Población vulnerable y medidas de prevención
El organismo hace un llamado urgente a los gobiernos de todos los niveles para proteger a los grupos más susceptibles. Los niños, los adultos mayores y las personas con enfermedades cronicodegenerativas —tales como diabetes, hipertensión, padecimientos cardiovasculares y problemas de salud mental— enfrentan un peligro significativamente mayor ante las temperaturas extremas.
Para hacer frente a esta situación, las autoridades sanitarias recomiendan:
- Mantener una hidratación constante con agua simple.
- Evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor radiación (entre las 11:00 y las 16:00 horas).
- Proteger a los adultos mayores y mascotas, garantizando espacios frescos y ventilados.






