La magia de Disney enfrenta un crudo ajuste de cuentas con la realidad económica. Este martes, la compañía con sede en Burbank, California, inició una nueva fase de despidos que resultará en la eliminación de 1,000 puestos de trabajo. Se trata del primer gran movimiento estratégico de Josh D’Amaro, quien asumió el cargo de director general en febrero, relevando al veterano Bob Iger.
Los sectores afectados: De la TV tradicional al “streaming”
La reestructuración no es superficial. Los recortes golpearán el núcleo de los negocios tradicionales de televisión, incluyendo la cadena deportiva ESPN, así como a sus estudios cinematográficos. Sin embargo, lo más revelador es la afectación en las áreas de producto y tecnología, sectores que hasta hace poco se consideraban blindados por el auge digital.
D’Amaro justificó la medida en un memorando interno como una necesidad de crear una “fuerza laboral más ágil y habilitada tecnológicamente”. Para los expertos, esto es una señal clara: Disney busca simplificar operaciones tras consolidar su división de marketing en enero, priorizando la eficiencia sobre el volumen de personal.
Hollywood en contracción: Un efecto dominó
Lo que sucede en Disney no es un caso aislado, sino un síntoma de una industria del entretenimiento en crisis. El panorama en Hollywood durante este 2026 es de cautela extrema:
- Paramount Skydance: Ha eliminado 2,000 puestos tras su adquisición por David Ellison.
- Warner Bros. Discovery: Enfrenta posibles despidos adicionales ante una fusión prevista con Paramount.
- Sony Pictures: Anunció la eliminación de cientos de empleos la semana pasada.
Disney, que a finales de 2025 contaba con 230,000 empleados, ya había recortado 8,000 plazas en 2022. Esta nueva ronda sugiere que la consolidación del mercado aún no termina y que las empresas están luchando por encontrar rentabilidad en un ecosistema donde el cable tradicional agoniza y el streaming exige inversiones millonarias.






