Los gobiernos en América Latina, desde Panamá hasta Chile, enfrentan una severa crisis interna tras alinearse políticamente con el presidente estadounidense Donald Trump. La causa principal es el incremento mundial en los precios del petróleo, derivado del conflicto bélico que mantiene Estados Unidos contra Irán, una situación que ha comenzado a erosionar el apoyo popular de los líderes regionales.
A pesar de que la región se encuentra geográficamente lejos del bloqueo de las arterias de gas y petróleo en el Medio Oriente, su dependencia económica es alta. Aunque países como México y Brasil son exportadores de crudo, la región en su conjunto importa más combustibles fósiles de los que produce, recibiendo la mayoría de sus envíos desde la costa del golfo de Estados Unidos.
El fin de los subsidios y la “prueba de paciencia”
Ante la volatilidad de los precios, los mandatarios latinoamericanos han optado por una estrategia de austeridad que rompe con las prácticas del pasado:
- Abandono de subsidios: Los gobiernos han dejado de aplicar los subsidios al combustible habituales en otras crisis, argumentando que las arcas públicas ya no pueden permitírselos.
- Llamado a la resistencia: Los líderes han pedido a sus ciudadanos “armarse de paciencia” y soportar los aumentos, una postura que ha chocado con la memoria de los votantes de mayor edad, quienes recuerdan haber recibido mayor asistencia estatal en periodos de inestabilidad previos.
Chile: Incrementos del 54% en la gasolina
En Chile, la situación ha alcanzado niveles críticos bajo el nuevo gobierno del presidente conservador José Antonio Kast. La administración ha justificado las medidas punitivas señalando el “gasto imprudente” de su predecesor.
El ministro de Hacienda chileno, Jorge Quiroz, defendió los incrementos de hasta el 54% en el precio de la gasolina aplicados esta semana con una declaración que ha generado controversia:
“Tengo toda la empatía del mundo… mi empatía se basa en la verdad”, afirmó el funcionario al ser cuestionado por las dificultades económicas de la población.
Riesgo inflacionario y malestar social
A medida que la inflación aumenta y el malestar social comienza a manifestarse, a los líderes de derecha les resulta cada vez más difícil mantener el rumbo de sus políticas actuales. Con una “rabia que hierve a fuego lento” entre el electorado, la alianza política con la Casa Blanca se enfrenta ahora a la realidad de un mercado energético global convulsionado por la guerra.
Con información de Bloomberg






