El peso mexicano retrocedió este miércoles frente al dólar, retomando la tendencia negativa observada en los últimos días en medio de la incertidumbre internacional provocada por la guerra en Medio Oriente y sus posibles efectos en la inflación y el crecimiento económico global.
En la recta final de la jornada, la moneda mexicana se cotizaba en 17.6699 unidades por dólar, lo que representó una depreciación de 0.43%, mientras los precios del petróleo continuaron al alza debido a las dudas de los inversionistas sobre la estabilidad del suministro energético mundial.
La presión sobre los mercados ocurre en un contexto de escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, situación que ha elevado las preocupaciones sobre un posible impacto en los precios del crudo y, en consecuencia, en la inflación global. Aunque en Estados Unidos se reportó que el índice de precios al consumidor se mantuvo estable en febrero, analistas advierten que los datos aún no reflejan los efectos de la tensión militar en los mercados energéticos.
Jorge González, director de la consultoría Asesores en Divisas y Riesgos, señaló que el sentimiento en los mercados sigue siendo frágil, pues aunque la retórica bélica ha tenido momentos de pausa, persiste la incertidumbre sobre la estabilidad del suministro petrolero.
Por su parte, el grupo financiero Base explicó que la depreciación del peso se relaciona con la aversión al riesgo derivada del conflicto en Irán, lo que ha impulsado al dólar a ganar terreno en los mercados internacionales. En la misma línea, Monex indicó que la fortaleza de la divisa estadounidense responde al nerviosismo global provocado por la incertidumbre geopolítica.
En las dos jornadas previas, el peso había mostrado cierta recuperación ante la expectativa de un posible fin del conflicto; sin embargo, las hostilidades continuaron este miércoles, lo que volvió a presionar a los activos considerados de mayor riesgo.
La tensión en la región también se intensificó luego de que el mando militar iraní advirtiera que los precios del combustible podrían seguir aumentando, tras reportes de ataques contra tres embarcaciones en el Golfo Pérsico.
Además, el conflicto, que ya suma 12 días de enfrentamientos, provocó nuevos incidentes en la región, como la caída de drones cerca del principal aeropuerto de Dubái y la evacuación de algunas aeronaves en Baréin, lo que ha incrementado el caos logístico y el cierre parcial del espacio aéreo en Medio Oriente.
Con información de Reuters






