El fenómeno de los therians ha comenzado a ganar visibilidad en México, especialmente entre adolescentes y jóvenes que comparten sus experiencias en redes sociales. Se trata de personas que se identifican, a nivel espiritual o psicológico, con un animal no humano, como lobos, felinos u otras especies.
Aunque el movimiento no es nuevo y tiene presencia internacional desde hace varios años, en el país ha tomado fuerza recientemente a través de comunidades digitales donde intercambian vivencias, símbolos y formas de expresión, como el uso de máscaras o accesorios que representan a su “theriotype”, es decir, el animal con el que se identifican.
El término “therian” proviene del griego thēríon (θηρίον), que significa “bestia” o “animal salvaje”. En su uso contemporáneo, comenzó a difundirse en comunidades de internet durante los años noventa.
Se emplea para describir a personas que se identifican profunda y personalmente con un animal no humano, ya sea en un sentido espiritual o psicológico, y se vincula con el concepto de “therianthropy”, que significa literalmente “humano-animal”.
Algunos especialistas en psicología señalan que este tipo de identidad puede entenderse como una forma de exploración personal, especialmente en etapas de búsqueda y construcción de identidad. Sin embargo, aclaran que no necesariamente está relacionado con trastornos mentales, sino que suele tratarse de una expresión simbólica o cultural.
El tema también ha generado debate en plataformas digitales, donde hay quienes lo consideran una subcultura juvenil y otros lo critican o cuestionan. A pesar de ello, quienes forman parte de estas comunidades aseguran que se trata de un espacio de apoyo y comprensión.
Por ahora, el fenómeno de los therians en México continúa expandiéndose principalmente en entornos virtuales, donde jóvenes encuentran afinidad con personas que comparten la misma manera de entender su identidad.





